Thursday, August 31, 2017

La verdadera historia de Judas Iscariote (cuento)

La verdadera historia de Judas Iscariote


Sir Henry cerró con fuerza el libro que estaba leyendo y dijo a su amigo Sir Arthur
-Hay algo que no puedo dilucidar por más que lo pienso-
-¿Que?-
-Si Jesús era una figura conocida por el pueblo que lo había visto hacer milagros y dado el sermón de la montaña además de haberlo recibido en Jerusalén para la Pascua, entonces, los Sacerdotes del Sanedrín ¿Necesitaban a Judas para que lo identifique?-
-Y, si, por aquellas épocas no existían los diarios, la televisión, la fotografía ni Internet-
-¿Pero por que uno de su entorno? Podrían haber enviado a un sirviente del Sanedrín o un soldado romano a mezclarse con la multitud-
-Tal vez por que así debía ser según las escrituras. Jesús mismo lo dijo en la última cena. Uno de vosotros va a entregarme y cuando Judas le preguntó si era el, le contesto Tu lo has dicho-
-Por eso tentaron a Judas con dinero y confiaron en el-
-Exacto, pero lo que no tuvieron en cuenta en cuenta es que Judas también podía mentirles a ellos. Voy a referirle la verdadera historia de Judas y su traición, la que no se puede saber por que trastocaría toda la religión católica de la manera que la conocemos. Jesús conocía muy bien las escrituras y a través de ellas su destino, su crucifixión para salvación de la humanidad y la redención de todos sus pecados, eso es algo  que continuamente mencionaba a sus apóstoles, pero estos eran personas poco doctas, que no aceptaban que su maestro debía sufrir tal martirio, es mas, creían que eso jamás sucedería.
Judas era el único que entendía a Jesús. El estaba muy encima del resto de los apóstoles por lo que decidió ser él mismo quien se sacrificara. Jesús lo supo sin que se lo dijera, por eso lo encaró en última cena para asegurarse que cumpliera con lo que debía hacer y le dice: Lo que debas hacer hazlo lo más rápido posible.
Judas se había ganado la confianza de Caifas y los sacerdotes del Sanedrín, aceptó el dinero para que no desconfiaran de él, pero dudaba por que amaba demasiado a su maestro para tener que entregarlo. De manera que llegó al conocido arreglo de señalarlo con un beso en la mejilla cuando estuvieran en el Monte de los Olivos.
Jesús se retiró al monte con sus discípulos y mientras estos descansaban se retiro a orar esperando la llegada de Judas pero éste no llegó pues habiendo encontrado a un vagabundo durmiendo se detuvo ante él, lo beso en la mejilla y dijo ¡Salve maestro! Los guardias romanos lo tomaron por la fuerza y se lo llevaron a pesar de la resistencia del pobre inocente.
Era ya la madrugada cuando Judas se presento ante Jesús y los apóstoles como si nada hubiera pasado. El Mesías lo increpó y supo entonces lo que había pasado, sin perdida de tiempo se dirigió a la sinagoga, en vano intentó entrar diciendo que era él el verdadero Mesías y que habían prendido a un extraño.
Luego el gobernador Poncio Pilatos se apiadó de ese hombre. Apeló a la demagogia de preguntar al pueblo a quien soltaría para las Pascuas y la multitud rugió el nombre de Barrabas. Sabemos bien como se lavó las manos y pronuncio aquella maldición sobre que la sangre de un justo caería sobre el pueblo de Israel.
Jesús intentó entrar al recinto. Desesperado, sin saber que hacer no tuvo más remedio que ser testigo de la crucifixión de quien no debía ser crucificado.
La ira de Dios ante la cruxifición no fue por la muerte de su hijo sino por comprender que hasta el mismo había sido engañado. Rápido de reflejos José de Arimatea pidió el cuerpo del muerto y lo escondió, luego hicieron correr la versión de la resurrección.
Tres días después Jesús, se apareció a los apóstoles y les dijo que salieran a predicar por el mundo pero el Mesías tuvo que retirarse a un lugar apartado a apacentar ovejas, hasta que murió de viejo acompañado solamente por María Magdalena-
-Su historia suena muy creíble, tanto como las Escrituras si las leyéramos con fe, pero a la luz de pruebas indiscutibles son tan inverosímiles una como otra-
-Tal vez, pero déjeme decirle algo, hay una prueba irrefutable que hace verosímil mi relato-
-¿Ah, si? ¿Cuál?-
-La humanidad. Esta humanidad que conocemos, que sostiene guerras, contaminación del planeta, corrupción moral y material, exterminios masivos, esclavitud, brutalidad, violencia, Esta humanidad, querido amigo no fue redimida, no fue salvada por el sacrificio del hijo de Dios, esta humanidad marcha a su autodestrucción total en medio de la sangre y el fuego. ¿Por qué? Por la traición de Judas, no la traición a su Mesías, sino la traición a la profecía. Una traición por cuya culpa se suicidó, por que sabía, en su inteligencia que por salvar a su Maestro, un solo hombre, había condenado a toda la humanidad.



No comments: