Thursday, August 14, 2008

Transitando fronteras excitantes

Nunca tuve problemas en afirmar mi condición sexual. Soy gay y lo he contado a los cuatro vientos. Y no hablo desde Alexia, sino desde R. mi verdadero nombre. En el trabajo o cuando me reencontré con ex compañeros del colegio secundario ´sorprendí a muchos con mi confesión. Como nunca me hice cuestionamientos de orden moral o religioso no tengo problemas para afirmarlo. Además en el barrio y mis hijos saben que tengo un gran amigo con el cuál me voy de vacaciones todos los años y duermo en su casa en ocasiones, por lo tanto aquellos que no lo saben al menos tienen fuertes datos para generarles una sospecha. Y que piensen lo que quieran.
Claro que decir soy gay no requiere ninguna explicación ni tampoco está tan mal visto en los tiempos que corren, a pesar de que todavía subsiste la homofobia.
El tema es salir del closet como crosdresser. Ustedes pensaran que me estoy volviendo loca, pero ocurre que me estoy descubriendo jugando un juego arriesgado y sin tener en claro los motivos.
No se trata de salir montada a la calle. Eso lo hago desde hace unos años tomando la precaución de hacerlo desde la casa de mi pareja o desde la de mi tía, nunca desde mi propia casa. El hecho es que siendo que todo el tiempo que paso en mi casa estoy montada no solo lohago dentro de las cuatro paredes pues salgo al jardín o a la terraza, no solo de noche sino, ultimamente, en pleno día. He realizado trabajos como arreglar el flotante del tanque o cambiar un vidrio en la claraboya y hasta he pintado las rejas de las ventanas que dan al jardín vestidita con una mini de jean y una blusita que uso de entrecasa. En los días cálidos suelo subir a la terraza y tomar sol en tanga. Si bien el jardín y la terraza son bastante privados es posible desde un edificio lindero y desde el chalet que tengo del otro lado puedan verme. ¿Quiero que me vean, aunque yo no lo sepa? ¿Que es este gusto por el riesgo?
Ademas me he habituado tanto a estar montada, con toda naturalidad, que a pesar de que tengo un jogging preparado para cambiarme en dos segundos si me tocan el timbre creo que un día me voy a olvidar y voy a abrir la puerta asi como estoy. La misma sensación me pasa cuando voy a bailar con amigas (mujeres reales, se entiende). Estando montada en casa me encanta poner música y bailar, y aunque está mal que yo lo diga, me salen unos pasos muy sensuales y muevo las caderas con mucha facilidad y temo que un día me van a salir esos pasos en el boliche.
El colmo fue hace pocas semanas cuando vinieron mis hijos a almorzar y unos días despues un amigo de los pocos que ignoran mi verdadera condición. En ninguna de las ocasiones tome la precaucion de cerrar la puerta de mi dormitorio y eso que desde el pasillo se pueden ver en la pared de la cabecera de la cama varias fotos mías en gran tamaño y otras en las mesitas de luz y sobre un mueble mis tres pelucas en sus soportes. eso sin pensar en que alguien entre y se le ocurra revisar mis placards que en la mitad de su capacidad están llenos de ropa de mujer. Yo sabía que la puerta estaba abierta y sin embargo no la cerré. ¿Será que quiero salir totalmente del closet tambíen como cross para terminar de reafirmar mi identidad?. Logicamente no es lo mismo que decir soy gay, pero así están las cosas. Conforme pasa el tiempo me cuesta mucho más ponerme la ropa de hombre y a veces salgo a la calle con un corpiño y una tanga bajo esa ropa. Es una manera de compensar las limitaciones que nos impone la sociedad. Alguna vez, aunque quizá no lo llegue a ver, podemos vestirnos como lo deseemos en cualquier lugar. Hasta ese momento trataremos de disfrutar cada segundo en que estemos envueltos en las deliciosas prendas de mujer.
Un beso para tod@s