Thursday, May 29, 2008

Oda a Internet

Cuando comencé a ponerme la ropa de mi mamá allá por mis dulces doce añitos(aclaro que no tengo problema en que adivinen mi edad) el teléfono era a disco, cuando no tenías que llamar a la operadora, existían dos canales de televisión, en blanco y negro por supuesto, y sólo había dos o tres televisores en todo el barrio, casas en donde nos juntábamos todos los chicos de los alrededores.
Y las soñadoras como yo creíamos que la pasión por los devaneos femeninos nos sucedía a nosotras solas. que éramos únicas.
Hoy tengo 55 años, lo digo así para evitarles hacer cuentas, y estoy viviendo mi realidad crossdresser con total intensidad. No soy de las melancólicas por el pasado, creo firmemente que el presente es el mejor momento en que se vive. Y si bien tengo algo de envidia, sana envidia, por las crossdrresser jóvenes, es por que ellas comienzan esta actividad en un mundo donde hay infinitas posibilidades de conocer y hacerse conocer, gracias a la Internet.
El transcurso de mi vida como cross, fue un largo camino. Usé las ropas de mi madre durante mi niñez y adolescencia, en medio tuve una experiencia homo a los trece años, hasta que mi parte masculina prevalecio por un tiempo y me casé a los 22 años. Al poco tiempo mi parte femenina salió a flote y le usaba sus ropas a mi ex esposa. Si ex, por que a los 42 años finalmente di el paso inevitable. Hacía siete años que me acostaba con hombres y tenía asumido plenamente que no sólo se trataba de ponerme un baby doll, el asunto era que quería usarlo en la cama y no para dormir precisamente.
Después de muchos años de sentirme una señorita supe, por un programa de Real Sex en el canal I Sat que lo que yo hacía se llamaba crossdressing y que había infinidad de personas que lo practicaban en todo el mundo. Y después de andar paseandome solamente por el interior de mi casa, tanto tiempo, una vez separada, fue gracias a la Internet que conocí un sitio en donde poder "montarme", sacarme fotos, subirlas a la red, concurrir a reuniones y conocer a otras tantas como yo.
Ese segundo despertar ocurrió en 2005. Entonces tenía 52 años, pero no puedo dejar de agradecer a la cibernética que me posibilitó el gran despegue. Comprar más ropa, zapatos, pelucas, sacarme mas fotos, animarme a salir a la calle, con todos los miedos y expectativas que eso supone. Hoy tengo tanta ropa de mujer como de hombre, un placard completo. Alexia es una persona que existe, vive en la red, en hi5, en su blog, en los mails, en el messenger, en las reuniones con otras chicas. un sueño imposible en la época en que le pedi por primera vez algo de ropa a mi madre para jugar a ser una nena.
Ventajas del progreso.

Tuesday, May 20, 2008

Estoy orgullosa

Me siento orgullosa por que me publicaron una carta de lectores en la Revista SOY, suplemento dedicado a la comunidad Gay, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales que sale junto con el diario Pagina 12. donde hago un comentario acerca de la hermosa afición de ser Crossdresser.
Mi ego está inflamado.

Besos.