Tuesday, April 15, 2008

Mini Cross (Cuentos tan breves como mis minifaldas)

El crossdresser, debidamente travestido, siguió a su esposa a aquella fiesta para comprobar si le era infiel. Lo supo cuando ella se le acerco insinuante y le dijo:
-Hola preciosa, ¿es la primera vez que venis por acá?-

En el confesionario:
-Padre, debo confesarle algo, soy preso de una compulsión que no puedo evitar. Soy crossdresser-
-¡No me digas! ¿Y donde consigues los zapatos de número especial?-

Al fin de una reunión de crossdressing, en el momento de sacarse las pelucas y desmaquillarse: -¡Señor gerente!-
-¡Martinez!-

Situación similar:
-¡Papá!-
-¡Hijo!-

Situación similar:
-¡Profesor Suarez!-
-¡Alumno Perez!-

Situación similar:
-¡Sargento Rodriguez!-
-¡Mi coronel!-

La vecina chismosa al vecino que vive solo:
¿Asi que no tenías novia?. Yo la vi el otro día paseando por tu jardin y es muy linda-

-Doctor Rodriguez-
-Encantado-
-Doctor Fernandez-
-Encantado-
-¿Digame, usted no tiene una hermana melliza?-
-No ¿por?-
-Por que ayer seguí infructuosamente por dos cuadras a una mujer que tenía su misma cara-

El jugador de fútbol llegando al entrenamiento:
-¡Otra vez la idiota de mi esposa me dió el bolso equivocado!-

En el monasterio:
-Padre Francisco, ¿no sabe que está prohibido a las monjas entrar en nuestras habitaciones?-

En el bar:
-Che Juan, ¿conseguiste trabajo?-
-Si-
-¿Que haces?-
-Secretaría ejecutiva-

-Así que tu esposa te descubrió vestido de mujer?-
-Si, me hizo un escándalo-
-Me imagino. le habrá resultado terrible saber que eras crossdresser-
-No, lo que le molestó fue que tuviera ropa de mejor calidad que la de ella-

La esposa al marido crossdresser:
-¡Mirá, yo tengo toda la onda del mundo, pero con esa minifalda no me salís a la calle!-

La esposa al marido:
-Querido, vas a tener que hablar con la sirvienta por que me está dejando toda la ropa arrugada en los cajones-
El marido, para disimular que es quien le usa la ropa, encara a la sirvienta y le dice:
-María, la señora se está quejando de que le deja la ropa desacomodada-
-Mire señor, primero le tengo que aclarar una cosa, no me llamo María, me llamo Juan-

Friday, April 11, 2008

Hermosa compulsión

Ayer me compré un vestido de fiesta, turquesa, de seda brillante, largo hasta el piso y con la espalda descubierta. Bueno, muchas veces me he comprado cosas al punto que mi ropa femenina ocupa la misma cantidad de espacio que la masculina en mi placard, lo que ocurre es que cada una de estas experiencias me resulta fasciante.
Ver el vestido en vidriera y desearlo fue todo uno. Encima en ese momento no me alcanzaba la plata, no veía pasar las horas hasta el día siguiente. Cuando entre rogaba por que tuvieran mi talle. Tuve suerte, y después la impaciencia de llegar a casa y ponérmelo.
¿Por que esta fascinación?. Cada experiencia es como la primera vez, la misma emoción, la misma ansiedad. No me importa que el vendedor piense lo que quiera. No doy explicaciones y nadie te las pide, al menos en lo que a mi respecta.
Ahora estoy pensando en las fotos que me voy a sacar luciendo el vestido. Al verme en el espejo me sentía como una star en la alfombra roja de la entrega de los Oscar.
Comprar es una hermosa compulsión. Y a pesar de que a veces me digo: Pará Alexia que ya no tenes donde guardar, sigo igual. Ahora estoy por renovar mis pelucas. Se que no voy a parar hasta conseguir lo que deseo.
Un beso para tod@as las que sufren la misma compulsión y no pueden detenerse.