Monday, December 09, 2013

Saturday, October 19, 2013

Saturday, September 21, 2013

Inside Setiembre 2013


Corría el año 98 y yo estaba recién en el segundo año de mi actual relación. Para esas vacaciones fuimos a Florianópolis. Era la primera vez que iba al Brasil por lo que estaba fascinada, no solo por el sol, las praias y el mergullo (buceo), sino por que, además, era pleno carnaval.
Tuve la ocasión de ver la elección de la reina travesti del carnaval, un evento que contaba con el apoyo de la prefectura (municipalidad) al punto que era la misma prefecta de la ciudad miembro del jurado. Ese espectáculo me voló la cabeza y quedó no solo grabado en fotos sino también en mi mente, tanto así que varios años después escribí una novela que trataba de la vida de un chica cross desde los doce hasta los cuarenta y dos años. Novela, que recibió una mención en un concurso literario a fines de agosto pasado.
En esa historia la protagonista participa del evento mencionado pero no obtiene ningún premio, solo la tremenda satisfacción de haber participado. Y eso es lo que ayer me sucedió, no se si lo que hice parecía un baile, sabía que hay muchas chicas que merecen los premios pero mi gran alegría fue poder pararme en el escenario y divertirme.
Como siempre gracias, a Mirna, Martha, Brizza, Rocío, Mery Yuyito y a todas por hacerme sentir integrada y feliz.

Friday, August 16, 2013

Reflexionando sobre la construccion del genero


No es novedad que hoy día esta aceptado que el genero es una construcción personal, no esta originado en los parámetros heteronormativos de la sociedad, ni en la orientación sexual, ni por la genitalidad.
Al binomio hombre-mujer comenzaron a agregarse las homosexualidades, tanto entre mujeres como entre hombres, pero luego todas estas definiciones, (gay, lesbiana) resultaron pocas ya que la variedad de construcciones de géneros se fue haciendo tan amplia que se generaron diversidades dentro de las diversidades.
En definitiva que toda manera, todo estilo, toda forma de vida, se fue atomizando hasta convertir a cada persona individual en una diversidad mas, única e irrepetible, creando que las definiciones y las etiquetas sean algo obsoleto y carente de valor.
La idea de la libertad de elección, no solo de nuestra búsqueda del compañero sexual o de amistad o de grupo, sino de nuestra propia visión de nosotros mismos nos pertenece en exclusividad.
Cuanto mas cuando esa elección de vida trasciende los parámetros heteronormativos y se convierte en lo Trans. Que no es solo la travesti que se aplica hormonas y se realiza implantes, ni aquellos que llegan hasta operaciones voluntarios de cambio de sexo, sino las que, como nosotras las crossdressers que nos construimos, a lo largo de muchos años, mas o menos, según el caso de cada una y según el estilo que deseamos adoptar.
Construimos dentro nuestro una mujer que vive, respira, goza y sufre como cualquier otra persona, Una mujer con vida propia, pero que no es independiente del varón que la cobija, por eso es interesante observar que no solo construimos a esa mujer sino también a ese varón, por que ese varón ya no será igual a los demás, es especial.
En medio de toda esta variedad de diversidades nosotras somos dos personas en una, dos personas que debemos congeniar para que habiten una misma mente y un mismo cuerpo.
Un varón especial, único, y una mujer especial y única. Y esa construcción, además de llevarnos tiempo, en ocasiones nos produce confusión por que arrastramos las normativas de una sociedad que pretende que seamos “normales”. Algunas superan todas las disyuntivas y encuentran las respuestas, otras no salen de su cascaron y se sienten mal por ello. Algunas les dan demasiada importancia a los parámetros de belleza y relaciones humanas y se sienten frustradas por que entran en el juego de lo que la sociedad impone como bello y como vida realizada.
Pero nosotras somos demasiado especiales para acatar esa normatividad. Todas somos bellas aunque creamos que el espejo no nos devuelve la imagen que querríamos, todas estamos realizadas desde el momento en que sentimos en nuestro interior la hermosa manera de vivir que adoptamos.
Somos especiales, tanto como mujeres, tanto como varones, en suma como crossdressers. A diferencia de tantas personas que pasan por la vida siguiendo la zanahoria de lo que se considera, éxito, realización o simplemente sobrevivencia, nosotras destruimos las consignas preestablecidas, arriesgamos inclusive relaciones personales, familiares y hasta laborales, unas más, otras menos, pero en algún punto todas hemos corrido ese riesgo.
Somos lo que elegimos construir, diversas en la diversidad, auténticas. Maravillosas, sin etiquetas, sin comparaciones por que salimos o no a la calle, por salimos o no del closet, por que podemos comprarnos ropa buena o no, pelucas o zapatos buenos o no.
Se que algunxs pueden objetar la semántica de este texto, pero debemos reconocer que el vocabulario esta quedando corto (o yo tal vez ignore nuevas palabras) pero al menos podemos resumirlo en dos palabras conocidas. SOMOS UNICAS.

Sunday, July 21, 2013

Inside Julio 2013




En Inside, el 19 de Julio de 2013. Solo pongo fotos mias para respetar la privacidad de mis amigas cross. Fue otra hermosa jornada de La Banda del Golden Cross

Saturday, May 18, 2013

Inside 17 de Mayo 2013


En la reunion de Mayo en Inside. Sinceramente me veo mal pero...es lo que hay.

Tuesday, May 14, 2013

SESENTA


¡Increíble! Ya llegué a los 60. Y, en verdad me siento genial. Quizá sea por que allá por mis diecisiete, dieciocho añitos, pensaba, con la crossdressina a bajo nivel aún, que a los cuarenta, iba a ser un viejo choto, gordo, pelado y sin ganas de hacer cosas nuevas.
Y aquí estoy, a mis sesenta, recordando que si bien pase unos cuantos años de mi vida sin tomar conciencia de que podía llevar adelante mis sueños, me limitaba a hacer lo que se espera de una persona que respeta las imposiciones sociales.
De esa época me queda el reconocimiento de mi hijo menor que en una ocasión, años después de separarme,  me escribió un emotivo mail agradeciéndome lo que había hecho por él y su hermano para educarlos y darles ejemplo de que el trabajo es lo que dignifica.
Ahora experimento aquello de que “Nunca es tarde”. Tuve un hijo a los veintidós años y otro a los veintiséis. Aparte de esa satisfacción y después de años de que la vida me pasara por encima recién a los treinta y cinco comencé a disfrutar de las cosas que necesitaba. Pues fue a esa edad que tuve mi primer relación homosexual.
A los cuarenta y dos me separé, todavía tenía esa edad cuando conocí a mi actual pareja y comenzó esta maravillosa aventura que ya lleva casi dieciocho años.
A los cincuenta comencé a tomarme en serio la literatura. El resultado, más de veinte premios literarios obtenidos y tres libros publicados.
A los cincuenta y dos descubrí la palabra crossdressing y conocí a Claudia, y fui a una reunión de las que ella organizaba.
A los cincuenta y seis me anime a pintar y no he parado desde entonces, al punto que ya no se donde guardar los cuadros que realizo.
 Y a los cincuenta y nueve… el sueño de toda mi vida, estar en el sitio que mas amo en este mundo, Paris, en medio de un maravilloso viaje a Europa que hice con mi pareja. Y para completar este año pasado otro de mis sueños, concurrir a las  reuniones de La Banda del Golden Cross, pudiendo conocer a muchas de quienes tenía como referentes.
Hoy estoy llena de actividad. Escribiendo una novela más, pintando, compartiendo las actividades de mi pareja, arreglando mi casa, participando de eventos literarios, yendo a las reuniones, paseando en bicicleta todos los domingos, gozando del crecimiento que he tenido en todos estos mundos sobre todo en el crossdressing. ¡Que lejana queda aquella niñez en que le pedía algo de ropa a mi vieja y ni siquiera me imaginaba que podría algún salir a la calle siendo esta yo!
Y todo ellos sin recurrir a los libros de autoayuda, sin psicoanalizarme, sin siquiera buscar fuerzas en la religión. Solo sabiendo que mis logros y mis fracasos son mi exclusiva responsabilidad y que unos y otros no me hacen mejor o peor persona, sino solo me dan experiencia y fuerza para seguir adelante.




Alexia Montes

Saturday, March 16, 2013

Reunion en Inside. 15, Marzo, 2013.

Se reanudaron las reuniones de La Banda del Golden Cross luego del receso de verano, en un nuevo sitio llamado Inside. Nombre sugestivo (interior, secreto, en ingles) para un modo de vida en el que se vive con mayor o menor audacia en la frontera entre lo publico y lo privado. 
Pero, a pesar del nombre, pude observar con alegria la presencia de muchas chicas cross que se abren al mundo con los riesgos que ello implica y, sobre todo, que nuevas chicas se van agregando. y, otra cosa muy importante, la aceptacion de quienes no son cross, puesta de manifiesto por la presencia de numerosas personas que acompañaban y disfrutaban de la reunion.
Personalmente lo he disfrutado con creces. Ya es casi obvio decir que es el momento en que una se siente manifestando su ser intimo, su verdadero ser. Por que si bien en mi caso yo estoy montada todo el tiempo en mi casa, es cuando una se refleja en las miradas de otros que se realiza.
Elegancia, audacia, belleza. Cada una en su estilo conformamos un mundo maravilloso al que yo he podido acceder, despues de años de interrogantes, recien en esta epoca de la tecnologia, bendita sea, pero que estoy decidida a disfrutar a full. 
Esto es lo que soy, esto es lo que somos. ¿Quien nos puede negar ese derecho?

Alexia Montes

Friday, February 08, 2013

Crossdressing, reflexiones


La vida, todos sus estamentos, personas, organizaciones, sociedades, mayorías y minorías, son como el organigrama de una empresa. Uno cree que todo se reduce a un señor que dirige pero este a su vez se ramifica en vicepresidentes, gerentes, oficinas específicas, empleados y cadetes. Todo se subdivide, cada cosa con sus propias características, diversas e irrepetibles en un conjunto mas o menos armonioso.
Y si nos adentramos en la Física Quántica, vemos que los científicos, que antes promulgaban al átomo como último y más pequeño elemento, encuentran que éste esta conformado por partículas más pequeñas que a su vez se dividen en partículas aun más pequeñas.
En la sociedad rige también este aserto. En la necesidad de un sitio de pertenencia los individuos se agrupan a través de intereses comunes a los que etiquetan debidamente para ser reconocidos entre el marasmo de la humanidad. Pero la diversidad, aun en grupos pequeños, subsiste, por suerte, y cada uno rescata en su individualidad lo más profundo de si mismo.
Esta verdad rige también para el Crossdressing. Podemos definirlo según parámetros elementales que cada una de nosotras conoce bien, pero, como dice Karen en su nota de la Revista Soy, “cada crossdresser es un mundo aparte”. Y esta bien que así sea. Eso es lo que nos enriquece.
Podemos decir también que todas hemos pasado por diferentes etapas, que la búsqueda de nuestro estilo, de nuestra personalidad, nos ha llevado por caminos, a veces inciertos y muchas veces placenteros. Lo mas sano es dejar atrás esas etapas como muda su piel la serpiente cada año sin importarle que sucede con la piel vieja.
Yo misma pase por etapas, hoy, con absoluta seguridad me proclamo homosexual, pero estuve casada, en una época de indefiniciones donde creía que me había quedado a medio camino entre ser homo o ser hetero, o ser una travesti “a medio realizar”. El matrimonio pasó, dejando como ilusión una supuesta vida heteronormativa, la de tener hijos, una casita en los suburbios, trabajar toda la vida en el mismo lugar, jubilarme y que los nietos me pasen por arriba teniendo que tolerarle cualquier cosa mientras ellos piensan que soy un viejo que no sabe nada.
Hijos tengo, dos, con sus vidas independientes, afortunadamente no me joden con nietos y del matrimonio solo quedo un placentero almuerzo de vez en cuando con ellos, sosteniendo una buena relación, dos hijos que tomaron mas con gracia que con espanto el video que había filmado con una historia en donde yo hacia tres roles y en uno de ellos aparecía vestida de mujer y mi ex que me manda cuanta boludez encuentra en Internet. El resto es mío. La literatura, la pintura, una relación que va a cumplir diecisiete años con mi pareja hombre, y el crossdressing. Todo mío.
También quedo atrás la época del desenfreno, los últimos siete años de mi matrimonio en que me acostaba con cuanto hombre se me cruzaba y me quedaba a tiro. Todo quedo atrás como la piel de la serpiente.
Hoy soy lo que soy. Crossdresser, si, tal vez. Se que no entro en las definiciones que dio Karen. No soy el hombre hetero que se viste de mujer, no estoy sosteniendo una familia heteronormativa que me impide travestirme salvo muy de vez en cuando. Yo ando montada todo el día en mi casa, así como en la de mi pareja. No llamo “mi hermano o hermana” a mi otra mitad, sino así como lo digo, mi otra mitad. Y no es mi “hermano” quien paga mis gastos, sino yo misma con mi sueldito.Y hace rato que no uso el espejo para confirmar mi identidad.
¿Qué todavía no ando todo el tiempo montada dejando atrás mi “vida como hombre”? Si, es posible que sea una materia pendiente. Pero tampoco quiero renunciar a las cosas que logró mi otra mitad, un cierto nombre como escritora, o escritor, debería decir. Al menos tuve el valor para salir del closet con amigos a los que, afortunadamente, les pareció genial. No esperaba su aprobación, solo decidí que valía la pena decírselo, como así creo que no vale la pena decírselo a otros. Del closet nunca se termina de salir. Siempre hay alguien nuevo, o viejo al que se reencuentra después de muchos años, al que se le podría contar lo que nos pasa.
Hace algunos años sostuve con Karen una pequeña polémica, a través de mail en el grupo de Crossdressing Buenos Aires, no se si ella la recordará, pero el tema era que planteaba todo lo que escribió en la nota de hace una semana y yo, tomándome inevitablemente cono auto referente, intentaba rebatirle sus conceptos. El paso del tiempo, el conocer a las chicas personalmente en la reuniones de La Banda del Golden Cross, y el hecho de tomarme mi tiempo para pensar un poco acerca de todo esto, releyendo la nota comprendí lo esencial. La diversidad. Karen lo deja claro  en un par de frases, no todas son iguales, no todas piensan lo mismo, no todas viven el crossdressing de igual manera. Por eso coincido con ella.
Y por eso yo sigo pensando como individuo, por que digo que soy crossdresser pues es lo que mas se acerca a lo que siento en mi alma, por que cuando conocí esta mágica palabra ¡a los cincuenta y dos años! crossdressing era para mi un mundo uniforme, en estos últimos años comprendí que es también como un átomo, esta lleno de electrones y protones y partículas subatómicas, es decir esta vivo.
Y otra cosa acerca de la Física Quántica, no recuerdo ahora el nombre especifico, pero los científicos descubrieron que hay partículas que pueden dividirse, en realidad no es la definición correcta, pero lo que hacen les permite estar en dos sitios al mismo tiempo creándose de su estudio la Teoría de los Universos paralelos. ¿No seremos las cross como esas partículas, viviendo en universos paralelos, siendo dos y una al mismo tiempo?